miércoles, 1 de abril de 2009

Huelga en Asturias de estudiantes


El Gobierno asturiano ha asegurado hoy que la huelga en la enseñanza no universitaria está siendo secundada por el 22 por ciento de los profesores, porcentaje que los sindicatos convocantes elevan hasta el 72 por ciento, sin incluir a los que están obligados a cumplir los servicios mínimos.
La portavoz del Gobierno, Ana Rosa Migoya, ha asegurado que la cifra que manejan los sindicatos es "totalmente falsa" ya que de una plantilla de 11.226 profesores, han sido 2.565 los que han decidido secundar el paro convocado por CCOO, ANPE, SUATEA y CSIF.
Estas cuatro centrales sindicales, sin embargo, han mantenido que cuatro de cada cinco docentes está respaldando la huelga. En rueda de prensa, el portavoz del comité de huelga, Raúl De Lera, ha afirmado que el paro "ha sido un éxito" ya que el 72 por ciento del profesorado ha respaldado el día de huelga" y que si se tuviese en cuenta al millar de profesores que han sido designados para los servicios mínimos, se elevaría hasta un 82 por ciento.
Según los sindicatos, hay colegios donde la huelga ha sido secundada por la totalidad del profesorado, como el Colegio Público del Coto en el Entrego, el Clarín en Oviedo y Rosario Acuña en Gijón.
En su opinión, ante el amplio seguimiento de la huelga, la Administración se ha llevado un "varapalo"por lo que debería rectificar su postura.
Por su parte, la portavoz del Gobierno ha señalado al término de la reunión semanal del Ejecutivo asturiano que es "rotundamente falso que haya un seguimiento masivo" y ha asegurado que la "normalidad es absoluta en todos los centros educativos".
Según Migoya, el transporte escolar y los comedores funcionan con normalidad y los servicios mínimos establecidos por la Consejería de Educación se están cumpliendo, por lo que los escolares "están siendo atendidos y no ha habido ninguna incidencia".
La Consejera ha señalado también que, aunque carecen de datos concretos, los padres han enviado a sus hijos a las clases "de forma masiva".
Sobre este punto, el portavoz del comité de huelga ha hecho un análisis totalmente contrario al afirmar que la "inmensa mayoría" del alumnado no ha ido a las aulas y que los padres han mostrado así una postura mucho más sensible ante los docentes que la propia Administración.


Favorables a la negociación

La portavoz del Gobierno, sin embargo, ha asegurado que el Gobierno "siempre ha estado dispuesto a negociar" y ha recordado que incluso hay sentencias que subrayan que así lo ha hecho.
De hecho, ha señalado que la Mesa General de Negociación de la administración regional se ha reunido hoy para debatir sobre el proceso de evaluación del profesorado, uno de los motivos que han llevado a los sindicatos a convocar esta huelga, la primera que se produce en la enseñanza pública desde hace siete años.
Migoya ha afirmado que el Gobierno "no va a renunciar" a hacer un seguimiento de la carrera profesional porque se trata de un "acto de responsabilidad" con los ciudadanos que pagan los impuestos con los que se sufragan sus sueldos.
En su opinión, el Gobierno tiene la "obligación" de comprobar que los complementos salariales que conlleva la carrera profesional lleva aparejada una mejora en la calidad de los servicios que se prestan

domingo, 1 de marzo de 2009

ALIMENTOS QUE CURAN

ALIMENTOS QUE CURAN

El tan conocido lema de “Eres lo que comes”, ignorado por la mayoría de nosotros y considerado como extravagante, encierra una de las mayores verdades de la historia. En esta sociedad moderna, con un bagaje extraordinario de variedad alimentaria, donde uno puede ser más o menos afortunado, según el territorio donde le haya correspondido nacer, o vivir, tiene por un lado, una parte favorable, ya que los avances teconológicos y sociales, son siempre para mejor; pero por otra, también tiene su parte polémica, ante la invasión de platos “precocinados” y utilización de aditivos, muchas veces desconocidos por nosotros mismos.
Muchas molestias físicas, psíquicas, o incluso enfermedades son ocasionadas por un abuso u omisión de algunos alimentos. Saber la causa de algunas enfermedades, así como el poner manos a la obra en prevenirlas, es algo que está en nuestras manos, si estamos dispuestos a ello. Una persona que acaba de ser diagnosticada como diabético, puede tener su origen en una causa genética o hereditaria, en muchos casos. En otros, es debido a un abuso de azúcares a lo largo de su vida. Una vez que tiene el problema, está sentenciado a una dieta pobre en azúcares y frituras y deberá moderar las cantidades ingeridas en cada comida. Nunca deberá rebasarse, incluso en el caso de eventos importantes y comidas familiares, ya que pone en peligro su salud e incluso su vida. Con la salud no se juega y debemos ser conscientes de que todo lo ingerido hoy, quizás no de sus frutos de una forma inmediata, pero sí lo hará a lo largo del tiempo.
Todos sabemos que los alimentos son transformados por el cuerpo en energía nutricia y que estos nutrientes son desdoblados en la boca y asimilados por el intestino que los envía directamente a la sangre.
Nuestra sangre tiene un PH (equilibrio) Sodio - Potasio 1-7. Este equilibrio es el que nos permite estar sanos y vivos. Los alimentos también tienen un equilibrio Sodio-Potasio. Cuando nuestra ingesta diaria sobrepasa en demasía esta relación Sodio-Potasio, el organismo se ve obligado a equilibrarse "robando" minerales de los huesos y dientes. Es así como actúa, en este caso, el proceso de Homeostasis o Homeodinamia. Para evitar que este mecanismo equilibrante sea tan extremo y que a la larga termine desgastando a las células y órganos demasiado pronto y que también comprometan las emociones y nuestra vida de relación con negatividad y sufrimiento, existen toda una gama de herramientas curativas como la Homeopatía, la Osteopatía, las Flores de Bach, la Gestalt, la Psicología Transpersonal, el Masaje, la Medicina China, el Trabajo Corporal Armónico y muchas otras.
Nuestra dieta debe ser equilibrada y tener todos los alimentos en sus debidas proporciones. Así deberemos cubrir diariamente el 35 % de hidratos de carbono, el 30 % en grasas, el 15 % en proteínas.
Nutrientes energéticos:
1. Hidratos de carbono / azùcares: (35 %)
Glucosa (azúcar de la uva)
Sacarosa (azúcar común) Simples
Lactosa (azúcar de la leche)
Fructosa (azúcar de la fruta)
Almidón / féculas Complejos
• Los azúcares simples están prohibidos para los diabéticos.

2. Grasas : (30%) Vegetales (aceites): oliva, girasol, maiz, soja
Animales: mantequilla, nata, grasa de la carne, grasa de yema huevo, grasa del
pescado, tocino....etc.)
Artificiales: margarinas
• La grasa de pescado es más aconsejable, ya que disminuye la tasa de colesterol)
3. Proteínas (15 %):
Animales : leche y derivados, huevos, carnes, pescados y vísceras)
Vegetales : (legumbres, cereales y frutos secos)
*Hay que vigilarlas en enfermos con insuficiencia renal y hepática

Muchos de los males que nos azotan, se debe a un exceso de proteínas, en las que estarían incluídas las carnes, pescados, leche, lácteos y huevos. Si nos detenemos a pensar, probablemente sobrepasemos ese 15 %.
Si fuesemos más precavidos en no meternos por la boca, lo que tienta a nuestros ojos, probablemente muchos trastornos que alteran nuestro bienestar, estarían lejos de nuestro entorno. Aunque nada es perfecto y estamos sometidos a una herencia genética, en las que unos somos más o menos afortunados que otros.
¿Qué alimentos deberíamos incluir en nuestra dieta?
- Todo lo que contenga fibra, aunque cada persona es distinta y hay que tener en cuenta que lo que a uno le puede resultar laxante y benéfico, a otro le puede sentar mal. La cuestión es ir probando lo que a uno le sienta mejor o peor.
- Todos los alimentos son beneficiosos, teniendo en cuenta que el exceso de proteínas no lo son, por lo que habrá que moderar su consumo. Incluir todos los días frutas y verduras, Reducir los azúcares refinados, alimentos precocinados, bollería industrial y dulces.
- Se recomienda sustituir las harinas blancas por harinas integrales, lo mismo con el pan.
- Sustituir la leche entera por leche tipo Omega 3. La leche entera tiene mucha grasa, ya que la grasa de la leche es eliminada para elaborar nata y es sustituída por grasa de cerdo. Sin embargo, la leche con Omega 3, es desnatada, pero se le añade grasa de pescado azul, la cual es altamente beneficiosa,
Algunos ejemplos de alimentos beneficiosos:
El tomate: Es un depurador de la sangre y vigorizador del organismo. Ideal para combatir la neurastenia y el decaimiento nervioso. Tiene propiedades afrodisiacas y es laxante y bueno para combatir la obesidad.
El ajo. Es el mejor desinfectante y depurador del organismo. Limpia los intestinos, depura la sangre y renueva el sistema interno. Se puede utilizar para la alta tensión arterial y calmar las diarreas.
El plátano y melón. Ambos son utilizados contra la depresión. El plátano reduce el colesterol malo de la sangre. El melón es un excelente depurativo por su alto contenido en agua, eliminando las toxinas del cuerpo. Estas dos frutas por su contenido en azúcares, no es recomendable para los diabéticos.
El limón. Es el alimento número 1 en propiedades curativas. Algunos ejemplos son la cantidad de vitamina C que contiene, por lo que es preventivo contra enfermedades pulmonares y de garganta. Refuerza las defensas. Es utilizado en el caso de infecciones intestinales. Ayuda a la cicatrización de heridas. Es consumidor de microbios, ingerido en el estómago y depura tanto la sangre como cualquier parte del organismo.
Alimentos que matan
ADITIVOS. A menudo consumidos de forma inadecuada, los conservantes, colorantes, antioxidantes... han provacado numerosos casos de intoxicación colectiva. Muchos aditivos pueden ser tóxicos o peligrosos para la salud a pesar de que estén autorizados (ver en éste mismo número de Natural la "Guía de aditivos" que publicamos). Otros aditivos han sido prohibidos pero aún son utilizados de manera clandestina.
ALIMENTOS TRANSGÉNICOS. En diciembre de 1996 los productos transgénicos comenzaron a invadir los supermercados españoles y europeos. Maiz, soja, tomates y otros alimentos manipulados genéticamente pueden generar nuevas toxinas y alérgenos.
Con ellos se preparan el 60% de los productos que se venden en supermercados: cerveza, galletas, margarina, chocolates, alimentos infantiles, productos dietéticos...
BACTERIAS. La presencia de Salmonella y Campylobacter en los alimentos puede provocar enfermedades diarréicas y gastroenteritis.
HORMONAS. Las carnes tratadas con hormonas pueden provocar intoxicación leves, palpitaciones, dolor de cabeza, temblores, alteración de las funciones hepáticas.
METALES PESADOS. Muchos pescados y frutas pueden contener metales pesados. 3.000 personas resultaron afectadas y 115 fallecieron a consecuencia de la enfermedad de minamata. Comer pescado contaminado con mercurio puede provocar la muerte. El mercurio se acumula de por vida en el organismo.
PESTICIDAS Y PLAGUICIDAS. Sus residuos, presentes en frutas y verduras, afectan al cerebro, hígado y sistema reproductivo. Se acumulan en el tejido adiposo.
VC. El cloruro de polivinilo que se utiliza en la fabricación de botellas de agua mineral puede resultar cancerígeno. Un pequeño error de fabricación en el envase bastaría para provocar afecciones al pulmón, hígado y cerebro.

Crisis mundial «Cualquiera se lo pensaría dos veces para dar un crédito ahora»

El comisario advierte de que la recesión económica y el paro «van a aumentar» las tensiones sociales en toda Europa. / José Ramón Ladra


Lleva meses viajando de un lado a otro de la Unión Europea, y en ocasiones al otro lado del Atlántico, para buscar soluciones a la crisis que tiene sometida a la economía mundial, sobre todo en Occidente, desde hace año y medio. Por eso, Joaquín Almunia, comisario europeo para Asuntos Económicos y Monetarios, admite que no cree que «nadie envidie mi situación aquí», si bien advierte que tampoco ha pensado en dejarlo -ni siquiera para volver de ministro a España porque, apunta, «es muy difícil ganar las quinielas si uno no juega a ellas»- debido a que está «muy comprometido con mis responsabilidades».
-¿Es el paro el principal problema de la economía española o el más acuciante?
-El paro, sin duda, es el mayor problema social y el que más afecta a los ciudadanos, y consecuencia de una recesión económica que afecta a muchos países. España tiene otros problemas estructurales, pero éste se antoja prioritario.
-Entre esos otros problemas que apunta, ¿incluye el gran peso que ha tenido el sector inmobiliario?
-Sin duda. Ese peso ha sido excesivo y eso, unido a un endeudamiento exterior desmedido, ha pasado factura a la economía.
-¿Se perdió una buena oportunidad de afrontarlos durante la época de bonanza económica?
-En España se han hecho muchas cosas desde gobiernos de signo político distinto. Lo que sí es verdad es que no hubo una reacción a tiempo ante señales que mostraban un patrón de crecimiento desequilibrado, con baja productividad y demasiadas rigideces.
-Entonces, ¿qué es lo que hay hacer antes?
-Ante todo, poner en marcha políticas que impidan que se repitan en el siguiente período de crecimiento económico los errores y los desequilibrios que conocimos en el pasado.
-¿Cuál cree que será la alternativa al modelo de crecimiento español basado en el 'ladrillo'?
-Lo primero que espero es que haya alternativa y que no tarde mucho en aparecer. Dicho ello, yo apostaría por las energías renovables y todo lo que tenga que ver con las políticas de lucha contra el cambio climático. Hay cada vez más recursos e instrumentos para desarrollarlas y, por tanto, ya no es una cuestión meramente romántica sino algo con unas consecuencias económicas claras.
Proteccionismo
-¿Hasta qué punto el sector exterior puede ser una alternativa real de crecimiento cuando casi el 70% de nuestro mercado es precisamente una Europa en recesión?
-Es cierto que todas las grandes economías de la 'zona euro' estamos en el mismo nivel, con un crecimiento negativo del -2%, si bien las caídas más graves se están produciendo en el centro y el este de Europa. Pero así como la crisis nos está afectando a todos, saldremos de ella cooperando. El que nosotros podamos vender en el mercado europeo nos ayudará a salir de la crisis en la medida que no caigamos en la tentación de impedir a otros europeos que comercialicen sus productos aquí.
-Como ideal a seguir pocos lo discutirán pero, en la práctica, ya han surgido algunas voces discrepantes, dentro y fuera de Europa.
-Es cierto que en Estados Unidos y en algún país de la propia Unión Europea ha habido tentaciones proteccionistas, pero hay unas reglas que están muy claras y que limitan la posibilidad de dar ayudas públicas y jugar con ventaja sobre otros Estados miembros. Nosotros velaremos para que no haya barreras ni tampoco la tentación de recuperar antiguas políticas de signo nacionalista.
-¿Y no cree que jugar con declaraciones de ese tipo, como han hecho en EE UU o en Francia, es un poco jugar con fuego?
-Lo que creo es que el proteccionismo es una fórmula segura para la derrota, para que todos salgamos perdiendo. Esa fue la gran enseñanza de la crisis de los años 30, y aquellos errores tuvieron consecuencias sociales y políticas desastrosas, tanto que desembocamos en la Segunda Guerra Mundial. Obviamente, no digo que vayamos a acabar en eso, pero sí que hay que tener mucho cuidado con las decisiones que se toman.
-Habla usted de tensiones sociales y lo cierto es que estas ya han llegado por la vía del desempleo.
-Algunas de esas tensiones se han intensificado estos meses. Sería estupido negar que en un momento de recesión económica, con consecuencias negativas en el empleo, van a aumentar este tipo de conflictos. Pero también hay que decir que se han tomado medidas muy ambiciosas que, si bien aún no han propiciado unos resultados claros, sí han movilizado unos recursos ingentes.
-Pero lo cierto es que esos recursos «ingentes» no han llegado al ciudadano de a pie.
-Sólo ha pasado un plazo de tiempo corto como para pensar que el efecto esperado de esas medidas ya pueda ser percibido por todos.
Créditos
-El presidente de un banco tan importante como el Santander juzga «irresponsable» que el crédito crezca en una situación como la actual. ¿Comparte esta opinión?
-Cualquier persona que se ponga en la silla de un banquero se imagina muy bien que, en momentos de debilidad económica y de incertidumbre, si quiere preservar la solvencia y la solidez de su institución, ha de pensarselo dos veces antes de conceder un crédito. Si en estos momentos hubiera un banco que diera préstamos de forma ciega, estaría cavando su propia tumba, porque los riesgos que estaría incorporando a su balance resultarían inasumibles a corto y medio plazo.
-¿Y las medidas para refinanciar a esas entidades no han servido para mejorar esas perspectivas?
-Esas medidas que menciona han servido para recapitalizar.

lunes, 2 de febrero de 2009

El SENTIDO DE LOS SUEÑOS
En tiempos pasados, la explicación a los sueños era para los hombres una cosa corriente. Todo lo que era recordado al despertar, era interpretado como una manifestación benigna u hostil de poderes supraterrenales, demoniacos o divinos. Con el despertar de la ciencia, todo ha pasado a ser pura psicología y actualmente son pocos los hombres cultos los que dudan de que los sueños son una pura interpretación psíquica del individuo.
Tres distintas interpretaciones se han seguido en el estudio de los sueños. Una de ellas se fundamenta en que la base de la vida onírica es un estado especial de la actividad psíquica, considerada superior al normal. Podria interpretarse como una liberación del espíritu del poder de la naturaleza exterior. un desligamiento del alma de las ataduras de la materia. Otros pensadores, enjuician de que los sueños nacen de estímulos anímicos y representan manifestaciones de fuerzas psiquicas, que durante el día se hallan impedidas de desplegarse libremente.
En oposición a estas hipótesis, la mayoría de los autores médicos no lo atirbuyen a un fenómeno psíquico, sino que los sueños son provocados por estímulos físicos o sensoriales, que actúan desde el exterior hacia el durmiente, o surgen casualmente de sus órganos internos. En este caso, lo soñado no podrá tener un sentido significativo. Sin embargo la opinión popular no manifiesta tal parecer, queriendo dar un sentido a sus sueños, si no a todos ellos, sí a una parte de los mismos.
Ante tales idealismos, Sigmun Freud aplicó nuevos métodos de investigación, basados en sus experiencias con el psicoanálisis. El principal método que le sirvió para interpretar los sueños, se basó en la psicoterapia. Para explicarlo, se demanda al paciente que dirija la atención sobre la idea de referencia, con la idea de observar y comunicar al médico todo lo que se le ocurre al respecto, sin excepción alguna. Aunque al principio, el paciente comunica que no se le ocurre nada en ese momento, posteriormente empiezan a surgir ideas, a las que se van uniendo nuevas ocurrencias, a veces acompañadas de un desfavorable juicio del paciente, porque quizás están fuera de lugar o del tema tratado. Tal crítica es lo que explica que con anterioridad no haya sido consciente de todo lo que ocurría a su alrededor. Todo irá dando un material importante para el estudio. Incluso muchas de esas ocurrencias darán lugar a ideas morbosas. Cada una de estas ideas morbosas nos dará el material suficiente para su solución. Muchas de estas ideas, son normalmente rechazadas por el paciente y autocriticadas como basura sin valor alguno, perturbando la propia reflexión.
Algunos sueños típicos:
El sueño del avergonzamiento ante la desnudez propia.
Muchos se sienten mal vestidos o semidesnudos ante otras personas en sus sueños. Ello motiva un avergonzamiento. Podría interpretarse como un trauma o mala experiencia del pasado que hizo mella en la persona. Pero como todo, habría que analizarlo en cada individuo.
Sueño de la muerte de personas queridas.
Se podrían dividir en dos clases: aquellos que no experimentamos dolor alguno, y otros en los que despertamos completamente afligidos.
Los primeros no suelen ser tan frecuentes, pero sí los segundos. Aunque más de alguno no estará de acuerdo con tal afirmación, muchas veces su interpretación conlleva el propio deseo en alguna vez de la vida de la muerte de ese ser querido. Puede ser un recuerdo del inconsciente en el que por una razón el algún momento de nuestra vida, quizás se deseó tal desenlace, quizás en la infancia, cuando uno no razona maduramente.
Soñar con el exámen o exámenes.
Eso conlleva un alto grado de estrés, en muchos casos, miedo a los castigos sufridos en el pasado. Nuestro cerebro es como un disco duro que va grabando todo y fluye al exterior años después, cuando ya no lo recordamos.
Podría haber un largo etcétera, pero habría que profundizar claramente en cada caso y sobre todo en cada vivencia. Tantas veces hemos soñado y después no hemos recordado nada. Y tantas cosas incluso hemos soñado acontecimientos o momentos que después hemos vivido como si de una película se tratara.
Nuestras preocupaciones, alegrías, sentimientos e ilusiones quedan reflejadas en nuestra mente, después muchas de ellas fluyen años después cuando ya nadie las recordaba, en forma de sueño perturbador que nos hace pensar e incluso extrañarnos de nuestra propia existencia.

domingo, 1 de febrero de 2009

¿Esta cerca el fin del mundo?


Como ocurrió hace mil años, la proximidad del fin del milenio provoca una ola de inquietud ante los tiempos que se avecinan. Durante siglos han sido muchos los que han ido profetizando el fin del mundo, evidentemente todos erraron, pero también los hubo que hicieron predicciones menores que se fueron cumpliendo incluso siglos después, también predijeron un fin, ¿acertarán?
El más conocido de todos los profetas "modernos" es Nostradamus (Michel de Notre-Dame, 1503-1566), que expresó en verso en 1555 sus profecías que abarcan hasta el fin del mundo. En su Centuria X, 72:
"El año mil novecientos noventa y nueve siete meses,Del cielo vendrá un gran Rey de terror:Resucitar el gran Rey de Angolmois,Antes después de Marte reinar por dicha". Para los estudiosos del profeta esta es la centuria que habla del fin del mundo tal como lo conocemos, que sería en 1999, en el séptimo mes. Pero en la época de Nostradamus sólo había 10 meses, por tanto se refería a Septiembre (séptimo mes de su calendario). Sobre la causa se refiere al Rey del terror, que aparecerá en el cielo, y la referencia a Marte es sin duda como sinónimo de guerra, Marte es en la antigüedad clásica el dios de la guerra. Según los investigadores la Nostradamus predice que en el apogeo de un gran guerra, un fenómeno astronómico dará fin a la Humanidad.
Para los mayas, que poseían el calendario más exacto hasta hace bien poco y que aún nos sorprende por sus conocimientos, el fin del mundo vendrá el 21 de Diciembre del 2012, inicio de una nueva era. Para otros muchos profetas, grandes y pequeños, buenos y no tan buenos, el fin del mundo nos está rondando, incluso para muchos científicos de diversas áreas el fin se acerca.
Mientras para unos el fin del mundo es la extinción de la Humanidad, para otros es el ascenso a un nivel superior o un cambio radical en la manera en que vivimos, también están las interpretaciones religiosas de todo tipo. Por eso la manera en que ocurrirá son de lo más variadas, aunque si tenemos que hacer un resumen de las probables o repetidas, estas serían:
1º Un gran meteoro impacta contra la Tierra: Esta es una de las causas que apuntan algunos de los interpretes de Nostradamus, y que además es la que está más de moda por el reciente impacto de uno contra Júpiter y del paso de varios de ellos por la cercanías de nuestro planeta. Si tenemos en cuenta como se encuentra la Luna por los impactos y que esa fue la causa de la extinción de los dinosaurios, vemos que aunque la Tierra es una pequeña diana, a la larga uno lo suficientemente grande (de 1 km., de diámetro) tiene que caer. De hecho el 23 de Marzo de 1989 uno de 800 m. paso bien cerca y no se detectó hasta que ya era tarde para detenerlo. Existe la posibilidad de lanzar misiles nucleares ante un posible impacto, pero mas nos vale no vernos tan apurados. Según los expertos, una semana antes de la colisión sería visible en el cielo, lo que aumentaría el pánico y el desastre. Un impacto pequeño, de un cuerpo de 400 m de diámetro, también podría ser fatal si al caer destruye centrales nucleares o desequilibra el actual estado mundial (¿que sería de la economía si cayera en Japón o centro Europa?)
2º. El día del Contacto: Otra de las interpretaciones a Nostradamus habla de un contacto definitivo con una civilización extraterrestre. Si vinieran para conquistar, con su tecnología, no tendríamos posibilidades. Y si vinieran en son de paz, simplemente el impacto social podría ser fatal para nuestra civilización, como ocurrió tantas veces a lo largo de la historia, recordemos la suerte de todas las culturas americanas, o la de muchos pueblos influidos por Roma.
3º- Desastre nuclear: Para la mayoría de los estudiosos de la problemática nuclear si no cambia el actual orden mundial tarde o temprano alguien lanzará la primera bomba, y tras ella irán cayendo las demás. Varias veces hemos estado cerca de un conflicto nuclear, y la mayoría la gente de la calle ni se enteró. El 9 de noviembre de 1979, aviones interceptores norteamericanos y canadienses despegaron de sus bases con órdenes de atacar y destruir, durante un periodo de alarma que duró seis minutos, la explicación fue de que una cinta conteniendo un ataque fue tomado como verdadero por los interceptores, ni el presidente ni el Estado Mayor se enteraron en el momento. El 3 de junio de 1980 un ligero error en una computadora de los sistemas de aviso indicó que habían sido lanzados proyectiles nucleares soviéticos contra Estados Unidos, la alarma duró tres minutos y se canceló en el cuarto minuto, dejando relativamente poco antes de la represalia norteamericana, y, por su puesto, de la contrarrepresalia soviética. La falsa alarma procedía de un fallo en una pieza electrónica que costaba unos cuarenta y seis centavos de dólar.... Unido esto a la posibilidad de que un líder fanático se haga con una bomba, o de que una central reviva el desastre de Chernovil, vemos que esta posibilidad no es descabellada, ni tiene fecha de caducidad.
4º- Desastre ambiental: El calentamiento de la atmósfera, unido al agujero de la capa de ozono, la deforestación, la extinción de la fauna y la contaminación pueden acabar con el actual estado de cosas en dos décadas. Este sería un final agónico y prolongado para la Humanidad, aunque quizás no fuera definitivo. La prosperidad y el auge de la civilización durante la alta Edad Media se vió frenada en seco por una "pequeña era glacial" que duró 300 años, el hambre, las guerras y la enfermedad desolaron Europa, ¿cómo soportariamos nosotros algo así?
5º- La nueva peste: No es descartable que una enfermedad acabe con toda o gran parte de la Humanidad. En la edad media la peste arrasó en oleadas Europa matando a más de la tercera parte de la población, en América las enfermedades transportadas desde occidente acabaron con la mitad de la población indígena. Se sabe de gran cantidad de virus como el ébola o el ántrax que de propagarse destruirían la actual civilización mundial. Y si son mortíferos los que se crean de manera natural, pensemos en los que son fabricados por el Hombre.
6º- El juicio final: En la mayoría de las religiones existe un inicio y también un fin. Cristianos, musulmanes y judíos de todas las ramas coinciden en que un día, tras multitud de penalidades, vendrá Dios a dar por finalizado el mundo de una manera u otra.
Otras muchas posibilidades son candidatas: un cambio en la actividad solar o cualquier otro fenómeno estelar, una guerra mundial, que la evolución de otro paso y cree un nuevo Hombre, la escasez de recursos naturales, la aproximación de una estrella a nuestro sistema solar... y muchas más. Aunque es curiosos observar como en gran cantidad de civilizaciones el fin de la Humanidad es por el fuego.
Sin embargo Nostradamus entre otros muchos predice una era de felicidad tras la destrucción:
"La época humana de origen sobrenatural dará paz y unión.La guerra, guardada en cautiverio,dejará reinar la paz por largo tiempo".
El fin del mundo ya ha ocurrido otras veces: acabando con más de la mayoría de las especies vivas del planeta, poniendo un fin repentino a grandes y gloriosas civilizaciones (Cretenses, Aztecas...) o poco a poco olvidando todo lo que es conocido (todas las pequeñas culturas agobiadas por otras más importantes). El caso es que es posible que el fin del mundo no ocurra nunca, o que ya esté ocurriendo, lo cierto es que nadie puede asegurar a ciencia cierta cuando o como ocurrirá, por que sólo los hechos son ciertos, y lo futuro es siempre una suposición, al menos para la mayoría...

jueves, 1 de enero de 2009

El canto de la sirena

El canto de la sirena

Cada vez que Juan no salía a pescar y se acercaba a la bahía a contemplar el amanecer, tenía la sensación de ser observado por alguien, pero por mucho que miraba a su alrededor, nunca veía a nadie.

Existía una leyenda que había sido contada por su padre. Era una historia que había vivido una vez con una sirena que de vez en cuando volvía, esperando al marinero, al cual había prometido amor eterno. Su padre siempre le decía que sabía que el momento del reencuentro estaba cerca.

-“Las sirenas no existen” –se decía Juan con una sonrisa en sus labios. “Esta tarde saldré a pescar y me quedaré un rato paseando en mi barca” – se dijo.

Y así hizo. Esa tarde, cogió su barca, sus redes y objetos de pesca y se dirigió hacia el embarcadero. Montó en la barca y se adentró en alta mar. La mar estaba tranquila, por lo que se quedó allí, pescando y luego contemplando el atardecer. Se sentó, sacó su pipa y se quedó observando cómo el sol rosado se iba transformando en fuego y las nubes rosáceas parecían pedacitos de algodón. En un instante se quedó semidormido, sumido en la calma de las aguas. Unos segundos después, abrió sus ojos y vio cómo el cielo había oscurecido y una tormenta amenazadora se acercaba hacia el lugar donde él se encontraba. Las rojizas nubes se habían convertido en grisáceos nubarrones y el viento azotaba la barca. Juan tomó el timón, intentando encarrilar la dirección, estaba siendo transportado en sentido contrario al previsto. Múltiples relámpagos aparecían y desaparecían simultáneamente en el cielo. La lluvia empezó a mojar su rostro y feroces truenos batían las olas.

Por un momento, perdió el control sin saber hacia dónde se dirigía, ni si sería tragado por las aguas. Cerró los ojos, aferrado al timón y dejó correr su suerte…En un instante, una calma extraña inundó el lugar y un sonido melodioso y agradable surgió de las aguas. Parecía como si un ángel hubiese aparecido, pero no era un ángel. Una silueta femenina apareció a unos veinte metros. Su piel era blanca y su pelo larguísimo y ondulado era de color castaño rojizo. La mujer miró a Juan durante unos segundos, pero no le dijo nada, simplemente sonrió y con la sonrisa en los labios se sumergió nuevamente en el mar. El observó cómo una cola de pez asomaba en el instante en que ella se había adentrado en las aguas.


-“¡No puede ser!” –se dijo. “Parece una sirena, pero… Es imposible…Estoy soñando.”

Pudo percatarse en ese momento que la tormenta había cesado y el cielo ya entrado en el atardecer, se había iluminado. Los negros nubarrones y con ellos, los truenos y la lluvia, habían desaparecido. Rápidamente, enderezó el timón y se dirigió rumbo Sur hacia casa. En el corto camino de vuelta, estaba pensando en lo que había sucedido y en la sirena que había creido ver.

-“Ha sido una alucinación del momento, como las que suceden en el desierto cuando uno está falto de agua” –pensó.

Cuando llegó a casa, no había ni señal de que hubiese habido tormenta o lluvia.

A la mañana siguiente, justo hacia las seis, cuando empezaba el sol a salir tras el horizonte, Juan se acercó a la bahía para comprobar que todo había sido producto de su imaginación. La oscuridad de la noche se estaba disipando y el sol resurgía en un rosado cálido; entonces, delante del sol, apareció de nuevo la silueta angelical. Era ella… la sirena. Su medio cuerpo femenino asomaba y sonreia mirando a Juan. Tenía unos ojos brillantes, hermosos como las perlas del mar y lo miraban muy fijamente, tan fijamente, que el muchacho sin darse cuenta se fue dirigiendo hacia la orilla y comenzó a caminar, poniendo sus piernas dentro del agua, alejándose de la orilla. Cuando se encontraba a unos cinco metros de distancia de ella, rápidamente la sirena se sumergió y desapareció dentro de las aguas.

-“¡Es cierto! La sirena existe… no es una alucinación” –pensó.

Durante varios días Juan acudió a contemplar el amanecer en la había, contemplando el mar, donde siempre surgía esa imagen angelical, rodeada de una luz inexplicable que se dejaba ver durante unos minutos y después desaparecía. El contemplar tal escena, se había convertido en una necesidad para él, un impulso incontrolable que lo empujaba a acudir al lugar y contemplar la imagen. Era como un sueño…un sueño que le suscitaba una paz incomprensible.

Su padre había enfermado y ya, pasados sus setenta y cinco años, los médicos ya habían pronosticado un final cercano. Era tarde, Juan se acercó a su padre, que yacía semisentado en su cama y le pidió que le recordase aquella maravillosa historia de la sirena que le había contado en un par de ocasiones cuando era un niño. Su padre, lo miró emocionado y con una sonrisa en sus labios, no se negó a contarle la historia de nuevo:

-“Una tarde de verano, me encontraba en el mar, pescando y en plena faena, una tormenta se echó encima sin poder volver a tierra a tiempo. La tormenta sacudió violentamente mi barca y la fue arrastrando a la deriva, alejándose cada vez más del lugar de partida. La barca se bulcó y entonces, sentí cómo me hundía en el fondo del mar y era tragado por las aguas, perdiendo poco después el conocimiento por falta de oxígeno.

Unas horas después, abrí los ojos, parecía despertar de un profundo sueño y me encontré tumbado sobre un lecho de flores en una especie de cueva cálida y confortable. Entonces recordé lo sucedido, que me había hundido en el mar. Pensé que estaba muerto y eso sería esa vida que dicen que hay después de la muerte, pero no. Me toqué los brazos y piernas y comprobé que era de carne y hueso todavía; incluso mi pipa, seguía en el bolsillo de mi chaqueta, mojada, pero intacta. En ese momento me reincorporé y entonces, ahí delante, pude contemplar una silueta femenina y hermosa. Su tez era blanca; sus ojos, grandes y expresivos. Sobre su espalda pendía un pelo largo, de color castaño cobrizo y brillante. Tenía una sonrisa celestial. Ella me habló:

-“Estabas a punto de ahogarte en el mar, pero eres muy joven, todavía no es tu hora. Pudimos llegar a tiempo…” –susurró.

-“Gracias” –respondí. “¿Dónde estoy?.

-“Estamos al otro lado de la bahía, no muy lejos de tu pueblo…, pero ahora no puedes volver hasta que no repares tu barca. Ha quedado destrozada.”

Durante algunos días permanecí en el lugar, reconstruyendo mi barca. En esos días, la extraña mujer, aparecía y desaparecía, colmándome de mimos. Se arrastraba sobre la tierra y siempre acababa sumergiéndose en el mar, trayendo pescado fresco y fruta. Esa mujer…era una sirena, no tenía pernas humanas.


Me acostumbré a sus atenciones y a su presencia, sintiendo un profundo cariño hacia ella y haciendo que durante esos días no recordase a mi familia.

Una tarde, terminé de reparar la barca. Era simple pero resistente, lo suficiente para atravesar unos pocos kilómetros hacia el camino de vuelta. Para probar su resistencia, me dirigí hacia la orilla y monté en la barca, adentrándome en el mar. La sirena, surgió del agua y la invité a montar. Durante un par de horas, paseamos en la barca sin mediar palabra. Simplemente nos mirábamos el uno al otro. Los ojos de la sirena siempre brillaban y parecían hablar por si solos. Sentía una paz infinita en mi interior, era como si la conociese de toda la vida. Al anochecer, volvimos a la cueva. Yo le dije:

-“Mañana al amanecer, tendré que volver a casa. Mi familia ya me dará por desaparecido. Estarán muy tristes. Tengo mujer y tres hijos que mantener. Me necesitan”.

La sirena dejó de sonreir y asintió con la cabeza:

-“¡Sí! Lo sé”.-dijo

Esa noche, no pude dormir. Tenía ganas de veros a todos, de abrazaros de nuevo; pero por otro lado…deseaba la compañía de esa mujer misteriosa, que era como un ser de ficción. Las sirenas no existen, pero ella era real. Irradiaba una belleza y serenidad que me atraía de una forma sobrenatural.

No supe hasta pasado un tiempo que la sirena lloró toda la noche. Ella también se había enamorado.

A la mañana siguiente, el sol surgía radiante detrás del horizonte. Antes de marcharme, busqué a la sirena por todas partes, pero no pude encontrarla. Con un inmenso pesar en mi corazón, monté en la barca y parta hacia alta mar. Llevaba unos minutos montado cuando de repente, ella surgió entre las aguas y se subió a la barca. Levaba una enorme caracola en su mano. Me la ofreció diciendo:

-“No quiero que te vayas, pero los tuyos te necesitan. Toma este obsequio, dentro va mi corazón. Cuando estés triste o preocupado, acerca tu oído, oirás una dulce melodía que te tranquilizará. Mi corazón siempre será tuyo y yo te esperaré hasta el fin de tus días. Cuando llegue ese momento, vendré a buscarte”.

Con lágrimas en sus ojos, volvió a sumergirse en el mar. No me dio tiempo a mediar palabra. Con tristeza, marché hacia el otro lado de la bahía, donde me esperábais todos, sintiendo una gran alegría al volverme a ver, ya que me dabais por muerto.

Nunca olvidé a la sirena. Meses después, tuve un sueño. El el sueño, la sirena había enfermado y morían poco después. Fue depositada dentro de una fortaleza de cristal, donde, misteriosamente, su cuerpo se mantenía intacto, como si algo sobrenatural la mantuviese incorrupta. Después la sirena abría sus ojos y me decía:

-“Te espero en la bahía”.

Pasaron los años y yo he seguido sin poder olvidarla.

Juan estaba emocionado, por un momento, creyò vivir la historia.

“¡Es algo increíble de creer! Todos sabemos que las sirenas no existen y nadie podría creer esta historia.


“Pero yo lo viví” –respondió el padre. “Yo quise mucho a tu madre, pero también a ella. Y deseo volver a verla”.

Dos días después, en una tarde de lluvia, el padre de Juan murió. Con él se fue, el marinero melancólico que paseaba en su barca con su pipa, pensativo. Tenía un secreto, el secreto de su historia.

Al día siguiente, Juan acudió a la bahía al amanecer, pero no pude ver la imagen de la sirena. Durante media hora, permaneció junto a la orilla, pero todo fue en vano. Triste, decidió dejar el lugar. Ya todo parecía haber acabado, cuando de repente, oyó un sonido melodioso y angelical. Observó el mar y pudo ver una barquita, con dos personas, Un apuesto marinero y una joven sirena. Eran ellos. La felicidad le inundó. Era cierto y posible. Existía la historia, existía la otra vida y todo lo que su padre le había contado. Por tanto, existía la esperanza.

Crisis Mundial

A mediados de febrero pasado, un profesor universitario norteamericano, Nouriel Roubini, muy seguido en los medios especializados y en la prensa diaria, desarrolló las doce razones que justificaban su pronóstico de "una creciente probabilidad de un desenlace financiero y económico ‘catastrófico' a la crisis bancaria en curso" en los Estados Unidos. Además, explicó, más contundente, su "pesimismo acerca de la habilidad de las políticas y autoridades financieras para administrar y contener una crisis de esta magnitud". Según Roubini, "hay que prepararse para lo peor, es decir, para una crisis financiera sistémica".f1 Como el sistema financiero representa el coronamiento del sistema capitalista, porque es allí donde todo el producto del trabajo adquiere la forma universal del valor, la advertencia de Roubini explicita la tendencia a la disolución de las relaciones sociales capitalistas y la incapacidad del presente régimen político para hacerle frente. Es obvio, por otra parte, que "una (‘incontenible') crisis financiera sistémica" no encontrará sus límites en las fronteras norteamericanas.La de Roubini no habría pasado de ser una posición más en las discusiones que ha desatado la presente crisis, si no hubiera recibido el aval desde el lugar menos esperado: el editor del Financial Timesf2, vocero del capital financiero internacional. "¿Es al menos plausible esta clase de escenario?", le pregunta Martín Wolf a sus lectores. "Lo es", responde, "y podemos estar seguros que, de ocurrir, pondrá fin a todas las historias de ‘desacople'" en referencia a la relación entre la economía de Estados Unidos y la del resto de los principales países. Para Wolf, sin embargo, la crisis no solamente tiene una salida sino que ella se impondrá como una "ley de hierro": el capital acabará siendo forzosamente rescatado por el Estado, sea por medio de la estatización de la deuda insolvente o de la inflación, o de ambas a la vez. Es una pena que el editor del FT haya detenido su argumento aquí, porque una estatización en masa del capital financiero equivaldría a una quiebra financiera del Estado que lo rescata; la inflación a una ruina social generalizada; y ambas a una dislocación sin precedentes de las relaciones sociales.El primer punto que expone Roubini es el hundimiento que está ocurriendo con los precios de las viviendas, que podría barrer, si llega al orden del 20 al 30 por ciento, con 4 a 6 billones de riqueza inmobiliaria y poner en valor negativo a diez millones de propiedades - o sea cuando el valor de la propiedad cae por debajo del valor del préstamo recibido para comprar esa propiedad. A principios de marzo, efectivamente, las estadísticas dejaron ver que el valor patrimonial de los hogares había entrado en terreno negativo por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial. Este fenómeno precipita el incumplimiento de los pagos hipotecarios, incluso por parte de los deudores solventes, pues el remate de la propiedad representa un costo inferior a la deuda. Suponiendo un stock de deudas hipotecarias de 50 billones de dólares, el default afecta ya a un segmento que va del 10 al 20% del total; aunque aún se encuentra distante del 50% de cesación de pagos que fue la tasa de bancarrota en la crisis de los años '30, la velocidad con que está aumentando supera a cualquier crisis hipotecaria previa. El número de propiedades vacías o vacantes es de cerca de dos millones.A la desvalorización que están sufriendo los precios de las propiedades hay que agregar las pérdidas que está ocasionando a los bancos acreedores el incumplimiento de los pagos de los préstamos hipotecarios ajustables, llamados ‘subprime', que ya es de unos 400.000 millones de dólares pero que podría llegar al billón si prosigue la tendencia actual. Este desplome afectará a otras formas de crédito que tienen como garantía a estos préstamos hipotecarios - lo cual representa un mercado (créditos estructurados) de 8 billones de dólares, que se encuentra en la actualidad completamente congelado, o sea que no hay transacciones.f3 La mitad del mercado internacional de crédito está formado por bonos con diversas clases de garantía (la otra mitad son préstamos bancarios), que en mayor o menor proporción incluyen créditos hipotecarios incobrables de diferentes características. Hay un escenario de derrumbe del mercado de deuda, que mueve unos 50 billones de dólares. El sistema de protección de estos títulos por parte de compañías especializadas de seguros o por fondos de cobertura, se encuentra en ruinas, debido a la escasa base de capital de las aseguradoras. Si se asume una tasa de incumplimiento del 1,3%, "unos 500.000 millones de dólares explotarían en la cara de los negociantes".4 Las cosas se presentan bastante peores a lo descripto por Roubini. Esa suma potencial de pérdidas equivale al 25% de la capitalización bancaria total de los Estados Unidos - de 2 billones de dólares- o a un poco menos respecto a la capitalización bancaria internacional - de 2,7 billones. Si consideramos el total de transacciones especulativas que tienen por base los mercados de bonos y acciones (derivados), de más de 500 billones de dólares, un default del 2% representa pérdidas por 10 billones.En la descripción de la ‘catástrofe' en curso entra también el incumplimiento en el pago de las diversas formas de crédito al consumo, al punto que la tasa de interés de las tarjetas de crédito ya supera cómodamente los dos dígitos. A esto hay que agregar la extensión de la crisis al mercado hipotecario comercial y el impacto que está ocasionando en los bancos regionales. De acuerdo con un informe reciente, "existe una tremenda sobre oferta de espacio comercial minorista".Otros 500.000 millones de dólares se encuentran atascados en los bancos por préstamos para compras de empresas, cuyos títulos no pueden ser vendidos en el mercado al valor original. Aunque, según el editor del FT, Martin Wolf, "las compañías norteamericanas se encuentran en buena forma, una ‘parte obesa' tiene bajos rendimientos y una deuda elevada".5 Los ‘defaults' que resultarían de la desvalorización de esta clase de bonos en poder de los bancos provocarían pérdidas por 250.000 millones de dólares.A estos sinsabores Roubini añade la desintegración del "sistema financiero en las sombras", o sea de todas las empresas financieras desreguladas, como fondos comunes, fideicomisos o fondos de cobertura, que no tienen acceso a fondos de los bancos centrales.La consecuencia final de toda esta cascada de derrumbes sería el crash de las Bolsas y el hundimiento de los mercados de capitales, donde los activos financieros acabarían siendo vendidos a precios de remate.La nacionalización encubiertaLa "ley de hierro" a la que alude Wolf se encuentra en plena operación, como lo atestiguan la nacionalización del banco Northern Rock por parte de los laboristas ingleses y del alemán IKB por parte la coalición conservadora-socialista germana. Pero estas nacionalizaciones no ponen remedio a la situación que se ha creado, más bien aproximan el momento de la catástrofe sistémica a la que se refiere Roubini. Ocurre que estas nacionalizaciones no pretenden simplemente salvar, con indemnizaciones, el pellejo de los accionistas sino, por sobre todo, evitar el remate de sus activos (créditos, bonos) y el consiguiente incumplimiento de las deudas contraídas para comprar esos activos. El gobierno británico lleva comprometidas unas 50.000 millones de libras esterlinas en el NR y ha asegurado en forma ilimitada los depósitos en el banco (mientras en el resto de los bancos la garantía alcanza sólo a 30.000 libras). Las pérdidas que asume el Estado al nacionalizar al banco son, potencialmente, ilimitadas, porque no interviene para proceder a su liquidación (lo cual derrumbaría el mercado de bonos) sino para revitalizar su posibilidad de negocios, para lo cual deberá renovar las deudas pendientes y asumir nuevas deudas con garantía pública. El Estado se hace cargo, de este modo, de una parte del mercado de capitales, la que gestionaba el NR, lo cual es mucho más que la nacionalización de un capital privado. Por otro lado, el Banco de Inglaterra ya ha inyectado más de 100.000 millones de libras esterlinas en beneficio del resto de los bancos bajo su jurisdicción, contra la garantía de títulos de dudosa realización. Como acreedor cada vez más prominente, el Estado se convierte en el propietario de los títulos de crédito y de capital que no encuentran mercado y en el garante de los acreedores bancarios. O sea que suplanta el "riesgo bancario" por el "riesgo del Estado", como si fuera invulnerable a la desvalorización de sus activos y escapara a las leyes del capital. Un fracaso del rescate de los bancos por parte del sistema financiero estatal (FED) dejaría como último recurso la intervención fiscal o presupuestaria, lo cual entrañaría una crisis financiera del Estado.La nacionalización encubierta es, por lejos, mucho más acentuada en los Estados Unidos. La Reserva Federal norteamericana ha extendido a 200 mil millones de dólares las facilidades otorgadas a los bancos para financiar el stock de activos invendibles. A través de dos programas, uno de subasta de fondos y otro de préstamos de recompra, el banco central de Estados Unidos acepta como garantía los títulos que los bancos no pueden vender en el mercado abierto, en especial los que ya se encuentran en ‘default'. Aunque formalmente transitorios, estos préstamos se han convertido en una suerte de aporte de capital, ya que se renuevan indefinidamente; la ‘contribución' de la Reserva Federal a los bancos privados supera la que se atribuye a los fondos de inversión de las naciones petroleras o asiáticas, que se han paralizado, entre otras cosas debido a continuos "descubrimientos" de nuevas pérdidas por parte de los bancos, lo que licua los aportes realizados. Al igual que en el caso inglés, el Estado no interviene para liquidar los activos irrealizables de los bancos sino para gestionar su giro, o sea que será forzado a comprometer cada vez más fondos o a tolerar mayores deudas. Como dice un ‘blog' (The Ninja Report), la Reserva Federal ha modificado radicalmente sus funciones, porque en lugar de inyectar dinero en el mercado mediante la compra de títulos públicos, se hace cargo de los activos desvalorizados de los bancos. Como la Reserva Federal no está en condiciones de gestionar - es decir, fundamentalmente, vender- esa cartera de títulos, tampoco puede regular la circulación de moneda que ha emitido como contrapartida. En los hechos abandona la función de un banco central para convertirse en una casa de empeños o en un banco residual que acumula los créditos incobrables, que sin embargo no puede salir a vender. Aunque el monto total en juego hasta ahora, 436 mil millones de dólares, representa el 20% del capital bancario norteamericano, la participación se eleva considerablemente cuando se tiene en cuenta al puñado de bancos que ha recibido la mayor parte de este aporte, entre los que se encuentran los de mayor porte - como el Citibank. Los aportes de liquidez de la FED suman - entre préstamos (TAF), 100.000 millones; préstamos de 28 días a los bancos generadores de mercado, 100.000 millones; seguros de cambio a bancos europeos, 36.000 millones y las facilidades financieras de canje de por avales de hipotecas, 200.000 millones- un total de 436.000 millones. En el canje de bonos del Tesoro por deuda avalada por hipotecas, ingresan los bonos de las inversoras inmobiliarias estatales, Freddie Mac y Fannie Mae, para frenar la continua desvalorización de sus carteras.En virtud de las limitaciones que plantea esta nacionalización de los bancos, un columnista del Financial Times aboga por el rescate directo del mercado de capitales, saltando la inyección de fondos a los bancos.6 Plantea la compra en el mercado de los activos de las empresas de mayor calificación en forma directa, o mediante entidades que serían financiadas para hacerlo. Pero tampoco aquí tendríamos una reconstrucción del mercado de capitales, porque para ello sería necesaria la aparición de capitales privados dispuestos a reanudar el circuito del crédito; lo que tendríamos es un rescate con fondos públicos de los capitalistas perjudicados. Nadie ingresará en el mercado hasta que éste haya tocado fondo, algo que nadie, incluida la FED, prevé en el corto plazo.El sol con un harneroPero el mercado de capitales que la Reserva Federal se empeña en congelar en su balance, a la espera de un giro de los acontecimientos, se sigue moviendo a pesar de ella, aunque siempre hacia abajo. A mediados del mes pasado, el Citigroup armó un ‘corralito' en su fondo CSO Partners, al negarse a permitir el retiro de dinero de sus inversores. Lo mismo ocurrió con otros dos fondos del Citi - Falcon Strategies y el Old Lane Partners.7 En la primera semana de marzo los principales bancos del mundo le quitaron el apoyo a uno de los principales fondos especulativos, el Carlyle Capital, cuando la caída del valor de los activos en su poder dejó sin cobertura los préstamos bancarios que había recibido para comprarlos. El fondo está vinculado al Carlyle Group, un pulpo financiero envuelto en toda clase de operaciones, incluida la guerra de Irak. La quiebra de estos fondos y el consiguiente remate de sus títulos, acentúa la desvalorización que ya vienen sufriendo en el mercado y provoca una mayor desvalorización a la cartera en poder de esos mismos bancos. Las nacionalizaciones subrepticias de los bancos, como los de la Reserva Federal o el Banco de Inglaterra, no pueden impedir este despeñe de los títulos cuyo valor se pretende congelar. Con fondos propios de inversores por apenas 700 millones de dólares, Carlyle había hecho inversiones, tomando préstamos bancarios, por 22.000 millones - 32 veces su capital. Muchos otros fondos, que operan fuera de los bancos, pasan por una situación similar.Mucho más grave es la situación de las compañías que, con un capital extremadamente reducido, se dedican a asegurar los títulos que se negocian en el mercado de capitales, incluido el de títulos públicos, como los bonos municipales y estaduales, que financian la educación, la salud o las inversiones en infraestructura. Estas compañías aseguradoras no tienen ahora la capacidad de cubrir las pérdidas potenciales o el cese de pagos que se asoma para los títulos bajo su protección; esta circunstancia ha provocado una caída en la cotización de esos títulos. Las recomendaciones para reflotar a estas aseguradoras mediante préstamos o una ampliación de su base de accionistas, han fracasado miserablemente; una propuesta para emitir acciones nuevas por 1.500 millones de dólares para la aseguradora AMBAC fue bochada por sus accionistas para impedir que se diluya el capital actual. El gobernador de Nueva York ha amenazado con cancelar los contratos de seguros de las entidades públicas de su Estado, para evitar que caiga su cotización y se dificulte su refinanciamiento (A Elliot Spitzer esto le ha costado el ‘oportuno' descubrimiento de sus relaciones con una red de prostitución). Como los bonos públicos no corren riesgo de cesar sus pagos, privar a las aseguradoras de su cobertura las dejaría con la parte más vulnerable del negocio, los títulos privados. El gobierno del estado de California vendió deuda en el mercado sin contrato de seguro. Pero esto no pueden hacerlo los gobiernos locales, que "absorben 2 billones de dólares del mercado de deuda".8 La incapacidad de las medidas de intervención estatal o de nacionalización encubierta para detener la hemorragia del mercado de capitales, explica el implacable derrumbe de las Bolsas en todo el mundo, en especial en Asia.El oro o la crisis monetaria internacionalEl oro se acerca a los mil dólares la onza cuando la crisis aún se encuentra en pañales. Se trata del refugio universal del valor, que pone al desnudo la desvalorización de todas las formas nacionales de la riqueza capitalista. Pero la economía mundial no puede volver a basar el crédito en el oro; a saber, no puede retroceder del crédito virtual y electrónico, y de la especulación financiera (con sus bonos, swaps, opciones, coberturas).De la crisis bancaria y financiera pasamos así, sin tránsito, a una crisis monetaria, que para el caso de la devaluación del dólar es por demás clara. Esta devaluación se ha transformado en la razón principal para el aumento extraordinario que registran los precios de las materias primas, con el consiguiente incremento de precios en la mayor parte de los países. Para contrarrestar esta tendencia se revalúan las principales monedas, aumentando las deudas internas en dólares y desvalorizando las reservas y créditos internacionales en moneda norteamericana. Sin embargo, el oportuno derrumbe de la especulación en el mercado de materias primas debería conducir a un colapso monetario internacional, por medio de las llamadas devaluaciones competitivas. Las naciones de Europa Oriental y Turquía, con elevados déficits comerciales y una enorme deuda externa de corto plazo, podrían convertirse en los disparadores de ese colapso monetario.Como los países que han adoptado el euro no pueden recurrir a la devaluación para disminuir el peso de sus deudas y rebajar el costo de su producción, corren el peligro de una recesión gigantesca. Por eso es llamativa la tendencia que ha despuntado a una devaluación de la libra esterlina, lo que no debería sorprender luego de la nacionalización del Northern Rock. Una devaluación de la libra mete presión al euro, que se supervaloriza. O sea que la crisis monetaria está planteando ya, potencialmente, una dislocación del comercio internacional - y de esa creación adorada del imperialismo, la moneda común europea.Desacople... en el espacioEn los comienzos de la presente crisis se decía, sin el menor empacho, que la demanda de los países emergentes evitaría una recesión en Estados Unidos.Pero si las ideas acerca del ‘desacople' - es decir, que los países atrasados no sufrirían los golpes de la crisis en los países centrales- se demostraran correctas, entonces la crisis sería mucho mayor todavía. Es que al mantenerse por un tiempo prolongado el alza de los precios de las materias primas, se estaría bloqueando el mecanismo esencial de salida a la crisis, que es la masiva desvalorización de mercancías y capitales excedentes. Cuanto más demore esta desvalorización, más aguda será la crisis en los países centrales y, luego, más brutal la desvalorización de las mercancías en los países atrasados. Ahora que la recesión norteamericana está en marcha, la tesis del ‘desacople' ha perdido partidarios. Las principales caídas bursátiles han tenido lugar en Asia. El economista jefe de Merril Lynch señaló, respecto a la exposición de los bancos chinos a la crisis hipotecaria estadounidense que "no he observado que los bancos chinos estuvieran comprando papeles ‘subprime' pero es razonable pensar que el déficit de cuenta corriente de Estados Unidos, en años recientes, fue financiado desproporcionadamente por la vía de productos que rendían mucho margen".9 Es una forma elegante de decir que los bancos chinos están metidos hasta el pescuezo en la crisis norteamericana.En el caso de Brasil, una firma de análisis señala que el crecimiento de la Bolsa "ha sido alimentado por bancos locales que han recurrido a la liquidez internacional"10, o sea al endeudamiento externo. Con tasas de interés extravagantes y una moneda en constante apreciación, Brasil ha atraído en forma masiva capital especulativo, que deberá emprender la retirada con el agravamiento de la crisis internacional. Un bono brasileño, que vence en 2045, ofrece un 7,5% de interés por encima de la inflación, pero una deuda con Japón paga solamente el 1%; tomar prestado en Tokio para invertir en Sao Paulo se ha convertido en un verdadero negociado para los bancos que operan en Brasil. Las caídas extraordinarias que, episódicamente, protagonizara el mercado de Sao Paulo en los últimos meses, en reacción a los derrumbes internacionales, son una manifestación de su vulnerabilidad financiera. La revaluación del yen, en los últimos meses, encarece los préstamos que apalancan las inversiones en Brasil. Para valorar la importancia protectora de los 150 mil millones que Brasil tiene en reservas bancarias, habría que conocer el endeudamiento internacional de sus bancos y de sus entidades financieras. En enero, Brasil tuvo una salida de fondos de cerca de 3 mil millones de dólares, "la cifra más alta desde 2000".11 En lo que va del año, unas quince colocaciones financieras han debido mantenerse en suspenso debido a la incertidumbre sobre el resultado. Una crisis en Argentina vendrá, en primer lugar, como consecuencia de una desestabilización financiera en Brasil, que compra el 35% de sus exportaciones. La garantía que sustenta los negocios financieros en Brasil es el crecimiento de los precios de las materias primas, que se ha acentuado desde inicio de 2008. Sin embargo, existe un consenso internacional en que más de un 30% de estos precios responde a operaciones especulativas alentadas por la devaluación del dólar.La revaluación del yen no sólo tendrá efectos desastrosos para Brasil; el principal perjudicado será el propio Japón. El retorno de los capitales especulativos producirá un retorno de la depresión y la deflación, de la cual Japón no ha podido librarse desde el estallido de la crisis de mediados de los '80.En el caso de China, la inflación, que ya llega al 9% anual a pesar de que su moneda nacional se revalúa, está indicando la inminencia de un derrumbe financiero, lo cual anticipa la enorme caída que ha tenido la Bolsa de Hong Kong y en poco menor medida Shangai. Es cierto que China tiene suficientes reservas para respaldar a sus principales bancos, pero valerse de ellas sería una variante de la nacionalización encubierta de la Reserva Federal, o sea que no serviría para darle aire, si hiciera falta, al mercado de créditos. En los últimos tres meses se ha desarrollado también en China una suerte de crisis inmobiliaria: las acciones de varios desarrolladores inmobiliarios cayeron más de un 50% desde sus picos en 2007 y algunos de ellos podrían declararse en bancarrota.12 China, más que nadie, se ve afectada por la devaluación del dólar, por un lado porque desvaloriza sus reservas, y por el otro porque alimenta la inflación. La revalorización de la moneda china, para contrarrestar la inflación, incrementa el valor en dólares de su deuda interna (y puede llevar a la quiebra a numerosas empresas y bancos) y, del mismo modo, desvaloriza sus activos. China está perdiendo 4 mil millones de dólares al mes entre lo que paga para absorber su emisión de moneda a cambio de dólares y lo que recibe cuando invierte estos dólares en el exterior.13 Según otro cálculo, esta sangría representaría un 5% del PBI de China, unos 70.000 millones de dólares al año.Para compensar una caída de sus mercados de exportación, China debería modificar radicalmente su actual esquema económico, lo cual afectaría a los capitales internacionales que han convertido a China en una economía de exportación (arma componentes que luego exporta). Es decir que una crisis internacional no dejaría de lado a China; por el contrario, ella sería la más golpeada. En todas las crisis mundiales hasta ahora, al menos desde 1825, las naciones atrasadas o de desarrollo menor conocieron un salto de su industrialización y de su mercado interno debido a la interrupción de la exportación extranjera, pero esto sólo tuvo lugar luego de atravesar por una crisis severa; entre 1930 y 1932, el PBI argentino cayó un fenomenal 15%. Es precisamente esta experiencia histórica (y en especial la depresión de los años '30) la que enseña: 1) que el desarrollo interno de los países atrasados tiene lugar después del estallido de la crisis, nunca con anterioridad a ella o con la posibilidad de prevenirla; 2) que cuando ese desarrollo tiene lugar, se agudiza la tendencia a proteger el nuevo marco de autonomía nacional creado por la crisis mundial, en perjuicio de una recomposición del comercio internacional; 3) que solamente cuando la crisis mundial se encuentra en vías de superación (algunas décadas más tarde) se reanuda la interconexión de la economía mundial en una escala superior. En el caso de la depresión del '30, el retorno a la normalidad entrañó antes al nazismo, el holocausto, la guerra civil española, la Segunda Guerra Mundial con sus cien millones de muertos, la revolución china, el avance del Ejército Rojo hasta las proximidades del Atlántico y varias revoluciones europeas y nacionales (en Asia, América Latina y Africa) traicionadas.El impacto de la crisis en Europa no solamente se manifiesta en una tendencia a la recesión. La deuda pública italiana, por este motivo, se ha desvalorizado frente a las de otros países de la Unión Europea, lo que ha encarecido el financiamiento de su déficit público. La novedad política de una derecha que va a las elecciones de abril próximo con un programa de proteccionismo económico, en principio contra las exportaciones chinas, refleja el completo impasse del capitalismo de la península. Pero la suma de factores indica que Italia está a la cabeza de una incipiente disgregación de la Unión Europea; Sarkozy ya ha reclamado una política proteccionista a la escala de la UE; en Hungría ya hay fuertes síntomas de un derrumbe financiero. Italia podría acabar uniéndose a Gran Bretaña y los países escandinavos en su rechazo al euro - ese es claramente el planteo del ministro de Economía de un futuro gobierno Berlusconi, Guido Tremonti. En España y en Gran Bretaña la crisis hipotecaria se acentúa, y con ella la amenaza de crisis para sus bancos. Una gran constructora española, accionista principal de varios bancos importantes, SacyrVallehermoso, acaba de recibir un llamado para cubrir los márgenes entre los préstamos que ha recibido y la desvalorización de sus activos.La devaluación del dólar, que impulsa Estados Unidos para desvalorizar sus deudas internas e internacionales y mejorar la posición comercial de la producción norteamericana, acentúa la dimensión internacional que la crisis ha tenido desde el inicio. Se trata de una crisis que culmina varios ciclos económicos. El primero, que se inicia a mediados de 2002 con la apertura en gran escala del mercado de China y la transformación de ese país en la correa de transmisión del financiamiento de los déficit norteamericanos (comercial y fiscal). Por medio de China los dólares emitidos por Estados Unidos retornaron para financiar los déficits norteamericanos. La Reserva Federal financió el superávit chino con deuda norteamericana, que ahora la devaluación del dólar se encargará de licuar. El fin de este ciclo plantea una crisis económica y social sin precedentes tanto en uno como en otro país, y especialmente pone en crisis la restauración capitalista. El otro ciclo que culmina es más largo, el que se inicia a fines de los '70 con la emergencia de un modo de acumulación de capital centrado en el capital financiero. Este modo tiene su propia patología: "Cuando se observa cuánta deuda agregó este ciclo al sistema en relación con el crecimiento económico, por encima y más allá de lo que ha sido normal en expansiones anteriores, el monto de creación excesiva de crédito suma 6 billones de dólares"14, un monto que es la mitad del producto bruto norteamericano. El dato pone de manifiesto el parasitismo fundamental de la llamada globalización capitalista.La crisis plantea un principio de "desglobalización" de la economía mundial; la dispersión de los niveles de precios internos respecto de los internacionales es el más alto de la historia. La crisis monetaria en curso va a acentuar este dislocamiento. Lejos de nivelar las condiciones del mercado mundial, se ha acentuado la tendencia a un desarrollo desigual y divergente. El desacople de los niveles de precios deberá acentuar la tendencia al proteccionismo, incluido el sistema de retención de exportaciones de los países productores de alimentos para evitar el encarecimiento de sus mercados internos. Es evidente para cualquiera que los principales bancos centrales no han hecho siquiera una tentativa de coordinar su acción frente a la presente crisis - o sea que está a la orden del día la consigna de la salvación nacional. Se configura un replay de lo ocurrido luego de la primera guerra y, definitivamente, en la crisis del '30 - claro que en una escala social y económica muy superior. En resumen, en lugar de un desacople de la crisis tenemos a la vista el desarrollo de una crisis que abarca a todos los países, en distinto grado y con distinto ritmo. Y en lugar de un acople del capital financiero para diseñar una salida global a la crisis, asistimos a un desacople de la economía mundial y a la recuperación de las tendencias nacionalistas.La "ley de hierro" del capitalLos comentaristas ya no hablan de la posibilidad de evitar una recesión internacional, sino que toman nota de una "crisis financiera sistémica". Crisis sistémica significa deflación de mercancías y capitales y destrucción de riqueza capitalista acumulada. La intervención del Estado se convierte en el recurso último del capital ante la disolución de los mercados. Como lo señala el titular de un artículo del Wall Street Journal: "Entramos en la era de los rescates".15Lo cierto, sin embargo, es que ninguno de los rescates que fueron proyectados hasta ahora se han concretado, y las rebajas sucesivas de las tasas de interés interbancaria en Estados Unidos, han fracasado. Los propietarios se oponen a que se refinancien los préstamos por sus viviendas, porque no están dispuestos a reconocer una deuda hipotecaria considerablemente superior a los valores inmobiliarios de mercado. No lo quieren las asociaciones inmobiliarias, que estiman que los préstamos refinanciados tampoco serían pagados. La extensión de los márgenes que tienen las entidades inmobiliarias estatales de Estados Unidos para levantar el mercado comprando los títulos hipotecarios privados en default, choca con las pérdidas cada vez mayores que ellas mismas están sufriendo como consecuencia de la desvalorización de su propia cartera de créditos hipotecarios. El centroizquierdismo norteamericano ofrece como alternativa la puesta en marcha de un gigantesco programa de obras públicas, que al mismo tiempo daría una respuesta al descomunal deterioro de la infraestructura pública en Estados Unidos. Claro que antes habría que dar una salida al derrumbe inminente del mercado de capitales y a la quiebra económica internacional que esto produciría.Las autoridades norteamericanas se han embarcado, como punto de partida para una salida, en la devaluación del dólar; o sea, en reducir los costos de un rescate interno y descargar la crisis sobre el mercado mundial. Es una aproximación a una crisis del '30.Pero aunque la crisis se presenta como un fenómeno financiero ligado al mercado hipotecario, la función del crédito en la economía capitalista es superar los límites que encuentra el capital para su realización y valorización. El crédito extiende el mercado de consumo personal y productivo, y también es una palanca para elevar la tasa de beneficio del capital invertido en la industria. En un determinado punto, esa expansión expresa, decididamente, una situación de sobreproducción. Sin el crecimiento explosivo del crédito inmobiliario norteamericano y sin la inflación de valores de los mercados de crédito y de capital no hubiera habido mercado para la producción de China, y sin esto China no hubiera podido convertirse en un mercado para las mercancías y para la inversión internacional de capital en China. La sobreproducción se ha manifestado en lo que el Banco de Basilea ha llamado una "huelga de inversiones", con la excepción de China e India, que ahora sufren el impacto de esta sobreproducción, una vez que han agotado las posibilidades de sustituir a la competencia con menores precios. El crédito inmobiliario no solamente fue una enorme palanca para la demanda de consumo personal y productivo (construcción) sino que sirvió también para apoyar el desarrollo de otras formas de crédito que cebaron el mercado de consumo y permitieron la obtención de tasas de rendimiento más elevadas.Recientemente, el ex secretario de Trabajo de Clinton, Robert Reich, señaló que aunque el poder adquisitivo del salario en Estados Unidos no ha crecido desde los '70, el consumo lo ha hecho en más de un ciento por ciento. La solución de esta paradoja se encuentra en varios factores. Reich señala, primero, la incorporación de la mujer al trabajo, lo que explica un 35% de ese incremento, aunque Reich no dice que sirvió, por sobre todo, para congelar los salarios en un marco de mayor productividad. En segundo lugar figura la extensión de la jornada laboral, que se ha convertido en la más larga en los países desarrollados. El tercer factor es el endeudamiento de los hogares, que ha llegado a más del 200% de la remuneración del trabajo; el mercado de consumo norteamericano depende cada vez más menos del ingreso por salarios y cada vez más del crédito al consumo. En el plano financiero, una reducida camada de trabajadores se ha beneficiado de la inflación bursátil e incluso de la de los precios inmobiliarios para acrecentar lo que se denomina el ingreso disponible de los hogares. Sin embargo, con el derrumbe de la riqueza inmobiliaria, el corte del crédito al consumo, las cesantías provocadas por la recesión y el incremento del trabajo de tiempo parcial (peor remunerado), las condiciones económicas del consumo personal se están viniendo abajo y la situación de la clase obrera está sufriendo un cambio que será radical.La fuerza de trabajo, que recibe ingresos bajo la forma de salarios o de remuneración de un trabajo autónomo, no acumula el valor que crea con su trabajo; lo acumula el capital. Como la fuerza de trabajo, a diferencia del capital, no se autovaloriza, a la larga su endeudamiento acaba con sus ingresos y salarios: el salario pasa a remunerar al capital (bancario), no a la fuerza de trabajo. La crisis bancaria disimula, entonces, una crisis de sobreproducción, que el crédito al consumo ha tratado infructuosamente de superar: las fuerzas productivas desbordan el marco capitalista en que fueron creadas. El estallido del crédito al consumo (incluido el hipotecario) potencia social e históricamente la recesión económica: socialmente, amenaza con generar una miseria mayor a las crisis precedentes; históricamente, tiene límites mucho mayores para encontrar una vía de salida o, dicho de otro modo, sus vías de salida son más destructivas y (¡sí!) catastróficas.La siniestralidad urbana y social de Detroit, por ejemplo, la histórica capital de la industria norteamericana, donde la desocupación alcanza al 10% y el derrumbe de la infraestructura pública y edilicia es enorme, es una muestra de la perspectiva social que deja en pie la crisis que se ha abierto en Estados Unidos - donde ya hay 800.000 desalojos de viviendas. No es casual que también en Estados Unidos, hayan comenzado a aflorar de nuevo los planteos proteccionistas de parte de varias tendencias de la burguesía.Un cambio de condiciones y de percepcionesEn el movimiento obrero mundial, lamentablemente, no se ha comenzado siquiera a discutir un programa para esta crisis; pero esto comenzará a ocurrir en breve tiempo. Las nacionalizaciones encubiertas son la oportunidad para plantear la nacionalización de la banca sin indemnización, pues está claro para toda la sociedad que el capital se ha caído como consecuencia de sus propias leyes, y de que no hay lugar para ningún resarcimiento social. Pero la catástrofe que se insinúa deja todavía más clara la necesidad de expropiar a todas las industrias armamentistas o vinculadas con la guerra, para reconvertirlas en beneficio popular. Sobre la base de la expropiación de la banca y de la industria ligada a la guerra, un programa de obras públicas y de reindustrialización puede ser una salida para las masas. La cuestión de los despidos y de los salarios pasará al orden del día, y ello deberá dar lugar, de nuevo, a una crisis en el esclerotizado movimiento sindical. De todos modos, lo importante es esto: la implosión de la economía de mercado, esa ficción que ha llevado a toda la izquierda mundial a entregarse al capitalismo. El mercado no sacará, no ya a los obreros, sino a los propios capitalistas, de la hecatombe en que se han metido. El cambio de percepción y de perspectiva para los explotados, en especial en los países económicamente más avanzados, será el fruto más rico de la presente crisis. Se impone, por lo tanto, que la vanguardia obrera inicie un enérgico esfuerzo de deliberación política.